Esta semana, el gobierno anuncia que para mantener el sistema de pensiones hace falta que nos jubilemos más tarde, a los 67 años....Qué casualidad!!!
Estuve en Amsterdam hace unos meses (en noviembre) y estuvimos hablando de múltiples cosas con unas mujeres holandesas, recién prejubiladas, y que comentaban que su gobierno estaba intentando incrementar la edad de jubilación....vaya, hombre, resulta que todos tienen las mismas ideas. Sin embargo, resulta que la gente se sigue jubilando antes de los 65. Entonces, ¿qué sentido tiene? Bueno, según las amigas holandesas, lo único que provoca es una pérdida económica durante esos primeros años para los jubilados antes de tiempo, hasta llegar a esa edad de 67 años, que cobraríamos la pensión completa.
No es por nada, pero si se pretende incentivar el consumo, esto de que la gente no tenga dinero en la cuenta no tiene mucho sentido, ¿no?. Por otro lado, asumiendo que la gente se ha metido en créditos hipotecarios a 40 años, durante estos primeros años hasta alcanzar la verdadera jubilación se las van a ver y desear para llegar a fin de mes.
Eso sí, cualquier diputado con 8 años de trabajo en las Cortes, tiene una jubilación más que jugosa...vamos, para retirarse a disfrutar de la vida. Eso sin contar con todos los cargos y pensiones de otros puestos que acumulan. Sin trabajar, algunos sacan más de lo que gana cualquier trabajador con un salario más que decente.
Por otro lado, si la gente estira su jubilación hasta los 67, ya me dirán que van a hacer todos los jóvenes buscando puestos de trabajo como locos y que no encuentran de ninguna de las maneras. Recuerdo que hace unos años, mis amigas médicos sabían exactamente cuántos médicos se jubilarían ese año y los próximos, con la perspectiva de encontrar un puesto.
La verdad, entre nosotros, creo que si me tuviese que atender una persona de 67 años, según en qué puestos, prefiero a una persona más joven, con un perfil quizá con menos experiencia, pero también menos agotado/a por el paso de los años. Incluso yo, en mi puesto de trabajo actual no creo que fuese capaz de innovar y de motivar a aquellos/as que reclaman un servicio.
En la actualidad conozco a un montón de personas mayores que deben ayudar a sus hijos para llegar a fin de mes, y entre lo que han subido el IRPF y los que se les quede de jubilación, se hace cada vez más cuesta arriba.
Sin embargo, considero que hay posibilidades de otras soluciones...a ver...pongamos la inmigración. A pesar de lo poco que les gusta a algunos esta perspectiva, lo que va a hacer falta de aquí a unos años es personal poco cualificado, que cubra esos puestos que no queremos los españoles/as y que sigue permitiendo el ingreso a cuenta de la seguridad social de un montón de dinero. Además, nuestra formación es cada vez mejor y, aunque los que llevan aquí tiempo tienen los mismos intereses que nosotros, la nueva inmigración siempre intentará tener unos ingresos fijos, aunque sea el trabajos pocos cualificados.
Y hay otra forma. ¿No se dice que hasta el 20% del trabajo se hace en negro? Inspecciones de trabajo y equipos de investigación mucho más completos para evitarlo. En este caso, grandes multas a la empresas que tengan a trabajadores sin asegurar, y facilidades para que se legalice a los trabajadores sin papeles que puedan conseguir un trabajo cotizando a la seguridad social, y pagando los impuestos igual que el resto. Esto sin datos. Quiero decir, que no sé hasta que punto ese trabajo sin declarar lo hacen los extranjeros o los españoles, porque me temo que los datos igual podrían sorprendernos. Veamos, por ejemplo, los dentistas que declaran constantes pérdidas...y todos sabemos lo que cuesta el dentista. No creo que la mayoría de éstos sean extranjeros.
Es decir, podemos encontrar alternativas que no hipotequen el futuro de todos y todas las personas que trabajan en España, y se pueden fomentar otras medidas que serían mucho más positivas que las actuales, y más justas para todos y todas.
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